Galería de Imagenes del Belén Viviente

Escenas

José, hijo de David, no temas de recibir a María, tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.
Le dice la Virgen " me hallo cansada vete al parador a pedir posada" .San José marchó adelante a preparar la posada cuando llegó al parador se halló la puerta cerrada.
Y aconteció en aquellos días que salió un edicto de parte de Augusto César, que toda la tierra fuese empadronada. E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. Y subió José de Galilea, de la ciudad de Nazaret a Belén, para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta.

"Yo no recojo a los pobres" le contestó el mesonero "yo no recojo a los pobres, ni a deshoras mucho menos". La Virgen María, su esposo José, tomaron la marcha para ir a Belén. Y aconteció que estando María y José camino de Belén para empadronarse se cumplieron los días en que ella había de parir.

Por aquellos lugares había unos pastores con su ganado, En una noche fría de invierno se les apareció un Ángel del Señor y les dijo: Quiero anunciaros una gran noticia, El Salvador ha nacido en Belén, alegraos y marchad corriendo
Los pastores hacian cabañas y chozas con ramas y lonas para protegerse del calor del día y del frío intenso por la noche en el desierto.
Los pastores eran nómadas, e iban con su rebaño en busca de pastos. Al final de la jornada preparaban la lumbre para calentarse.
Los alfareros hacían con arcilla cántaras, vasos, ánforas, vasijas, tinajas, recipientes y utensilios que necesitaban para el uso cotidiano.
En los molinos de grano se molía trigo y centeno para hacer el pan que necesitaban los gobernantes, soldados, comerciantes y gente pudiente.

En los hogares mas humildes las mujeres amasaban y cocían en pequeños hornos el pan.

 

En aquella época acudían a la ciudad de Jerusalén caravanas de mercaderes, mendigos, peregrinos, cambistas y multitud de personas.
Los comerciantes hacían un mercado para vender telas, lanas, pieles, especias y perfumes de las indias, cereales, frutas, animales, etc.
Por los aridos cerros del Golán recogían esparto para confeccionar aparejos, serones , alfombras, cuerdas,
Los labradores y campesinos labraban y cultivaban la tierra para recoger el grano y demás frutos del campo que les servían para el sustento y alimento de las personas y animales.
En la posada lugar de acogida de los mercaderes, cambistas, y gente pudiente se reunían para comer y beber vino.
En sus viviendas las gentes hilaban, tejían y confeccionaban con lino, algodón y lana sus propios vestidos.
Los mendigos y peregrinos no disponían de medios económicos para aposentarse en la posada y desarrollaban la vida en la calle, donde hacían lumbre para calentarse y cocinar sus alimentos.
Las mujeres se acercaban a los arroyos cercanos que discurrían de los altos del Golán a lavar sus vestidos y ropas de abrigo.
Herodes se enteró por los Magos de Oriente que había nacido el Mesias, y convocó a los pontífices y escribas del pueblo para que le informaran del nacimiento de ese Mesías
La mayoría de las viviendas estaban hechas de adobes. Los hacían los adoberos con una mezcla de paja y barro bien amasado, que una vez seco servía para construir los muros de las viviendas.
Los canteros labraban las piedras para las construcciones de los Palacios y obras importantes.
El guarnicionero con el cuero, con la ayuda de una lesna y agujas cosía y hacía las guarniciones y arreos de las caballerías para el tiro, carga o montura.
El herrero en su fragua construía y arreglaba sencillas herramientas, útiles y aperos.
Por la calles de la aldea de Belén, las personas que no tenían donde cobijarse hacían lumbres para calentarse y cocinar los alimentos
En un humilde pesebre su pobre madre le ha puesto. Entre una mula y un buey le dan calor con su aliento. pues no encontraron posada ni cama bajo techo.
Llegaron al portal que el Ángel les había dicho y se encontraron a Jesús en un pesebre y le abrigaron con pieles, le adoraron y ofrecieron regalos.
Iban todas las gentes a ver al Niño Dios y le ofrecian los presentes.
Transcurridos dos años del nacimiento de Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, unos magos siguiendo una estrella llegaron a Jerusalén, preguntando donde había nacido el Mesías.
Cuando los Magos llegaron al portal de Belén ofrecieron al Niño oro, incienso y mirra.
 

 GALERÍA

ver álbum